HOMENAJE AL AMIGO R..





Yo no juzgo a las personas por lo que piensan, sino por su corazón, por sus actos. Para llegar a una persona y determinar cómo y por qué actúa de manera equivocada debemos entender que lo estamos juzgando desde nuestro punto de vista. Somos contrarios a toda duda porque creamos nuestra coraza basada en la imposición. Es lógico, es comprensible ya que cuando actuamos de esta manera no tenemos toda la información sobre nuestra forma de pensar y como actuamos de corazón buscamos todas las armas para defender lo que creemos una idea hermosa. No son muchas las armas, somos seres humanos, no nacimos para saborear la derrota, somos creadores de un universo y por ello tomaremos la imposición que será nuestra arma más poderosa en ese instante para hacer valer nuestra idea y no es así. Si realmente comprendiéramos por qué luchamos, por qué lucha la gente, por qué no existe la verdad absoluta entenderemos por qué un amigo puede amar algo que nosotros, por nuestras razones, odiamos.

Aprender a entender a todos los que nos rodean es el primer paso para lograr nuestros sueños, para entender de una vez que no somos los dueños de la verdad y que nuestros actos lejos de guiarnos por ese camino de bien que deseamos nos llevan a la confrontación que despedaza el entendimiento, que provoca la separación de la familia y el hundimiento de la esperanza.

Tengo un amigo, un gran amigo que muchas personas que no lo conocen lo juzgan por lo que no saben, sin embargo quienes lo conocen en verdad saben de la nobleza de su alma, de su devoción por enseñarnos la verdadera esencia de la filosofía sin los harapos, sin esa doble cara traidora.

Llamare a este amigo el poeta R, un gran apasionado de la cultura, que como todos nosotros tiene su sueño, su ideología, sus creencias, sus virtudes y por supuesto sus defectos.

Hace 50 años escribió este pequeño poema bajo las circunstancias de su creencia, bajo el influjo de su pasión y sin embargo podemos tomarlo bajo nuestra tutela, incorporarlo a nuestra ideología y podemos entender que fue escrito para cada uno de nosotros en este preciso instante, porque este pequeño poema posee la rara virtud de no tener un tiempo, de no tener una vida a la cual adherirse y esa es la razón de su nobleza.

Sirvan estas palabras para homenajear a este amigo, un gran poeta, filosofo, profesor y, por supuesto, un gran amigo al cual desde la lejanía de mi bella Habana, en este exilio incrustado a mi alma lo saludo y le agradezco el haberme enseñado que la verdad no es absoluta y que cada cara de la misma tiene su rostro bueno y el malo. Que podemos tomar el lado de la verdad que consideremos bueno pero jamás debemos cerrar nuestro corazón a quienes toman el lado contrario al nuestro. La vida es un “cachumbambé” y hoy quienes están arriba creen, en su gran mayoría, que su tiempo jamás terminará, grave error, su caída será no el normal cambio de posición del “cachumbambé” sino el vulgar “destartalamiento” para no emplear el doblemente vulgar “desc…….” Debemos aprender, tomar esa rica experiencia para no ser nosotros los que, pasado mucho tiempo terminemos “desc…..” en el fondo.

Amigo R, muchas gracias…


Nosotros, los sobrevivientes,
¿A quiénes debemos la sobrevida?
¿Quién se murió por mí en la ergástula,
Quién recibió la bala mía,
La para mí, en su corazón?
¿Sobre qué muerto estoy yo vivo,
Sus huesos quedando en los míos,
Los ojos que le arrancaron, viendo
Por la mirada de mi cara,
Y la mano que no es su mano,
Que no es ya tampoco la mía,
Escribiendo palabras rotas
Donde él no está, en la sobrevida?

1 comentarios:

georgina miguez lima dijo...

me gusta que le hagas un homenaje a pesar de las divergencias politicas,es un gran intelectual y el arte es patrimonio de la humanidad,no podemos descartar a los que no piensan como nosotros,tendriamos que borrar a muchos de la lista.Mi querido Galdos ,al que en cierta medida le hice homenaje hace unos dias fue un hombre que no se unio a los de la generacion del 98,que tanto amaron y sufrieron por Espana ,no tuvo las preocupaciones patrioticas de los hombres de su epoca ,se aparto,fue ajeno....pero es un gran creador.
Por que no recordar a Roberto Fernandez Retamar y su bellisimo poema "El otro",creo escrito en el mismo 1959.Felicidades por tu honestidad intelectual,los amigos te lo agradecen.Saludos